La ilusión del pavo y los trajes con corbatas

Caida

“Mi principal afición es provocar a aquella gente que se toma demasiado en serio a sí misma y la calidad de sus conocimientos y aquellos que no tienen las agallas para decir a veces no lo sé. Nassim Nicholas Taleb

 

El mundo que nos rodea es un mundo basado en la información por ello nos bombardean continuamente trajes con corbatas adelantándonos el fututo. Hay miles de millones de pronósticos deportivos, previsiones meteorológicas, previsiones para la bolsa o futuribles económicos… ¿Qué fiabilidad tienen?

El doctor Philip Tetlock se tomó la molestia de evaluar 82.361 pronósticos de un total de 284 expertos en un periodo de 10 años. El resultado es que es difícil que acierten y cuando alguno lo hacía era por pura casualidad.

El economista John Kenneth Galbraith decía ganándose el odio de su propio gremio: “hay dos clases de personas que pronostican el futuro: los que no saben nada y los que no saben que no saben nada”.

 

A medida que el sistema de estudio se entorna más complejo y el horizonte temporal se alarga todo se impregna de cierta aleatoriedad que no sabemos gestionar y de la que no podemos aprender, por tanto más borroso será el futuro.  No existe modelo matemático que pueda predecir con cierta exactitud el futuro, imagine la posibilidad que tiene cualquier ser humano. Puedo pronosticar si tendré pelo dentro de un año o si mi peso bajara, subirá o permanecerá constante, pero predecir a largo plazo el precio del petróleo, la divisa o banco Santander cada vez me resulta más alucinante. Cuantos más años acumulamos en nuestro haber en el mundo financiero menos predecimos a largo plazo y más corto placista nos hacemos evidentemente basando cualquier decisión en una correcta gestión del riesgo, todo lo demás el tiempo nos demostró que no sirve de nada.

 

Los cisnes negros existen y en un mundo globalizado y basado en la información digital hacen que incrementen sus apariciones, esto distorsionara cualquier curso natural de las curvas de precios. Por tanto sea muy crítico cuando alguien coja su bola de cristal y le adelante el futuro. Nassim Taleb autor del best seller: “el cisne negro” e investigador financiero, nos ponía el siguiente ejemplo: nos pide que nos pongamos en la mentalidad de un pavo recién salido del huevo. “El primer día se te acerca un hombre y tienes miedo de que te mate, pero es amable y te da de comer. El segundo día el hombre vuelve a venir, y te gustaría saber, de acuerdo con tu experiencia, cuál es la probabilidad de que te vuelva a dar de comer. Si conocieras la fórmula de Laplace concluirías que la probabilidad es de 2/3, el día siguiente de 3/4 y así ir subiendo, porque tu experiencia, cada día que pasa, te dice que tienes que confiar más y más en ese hombre. Y llega el día que hace cien desde que llegaste al mundo, con la certeza, ya casi total, de que tu protector te llevará alimento como cada día de los noventa y nueve anteriores; lástima que no has estado lo suficientemente atento para saber que este día cien es el de Acción de Gracias y el hombre, contra todo pronóstico, te corta el cuello.”

El principal problema es que hacer pronósticos es gratuito y encima cuanto más apocalípticos más seguidores te hacen ganar en las redes, no vaya que sea cierto. Es decir los “expertos” ni pierden dinero ni pierden reputación, puesto que una vez que se equivocan respiramos tranquilos y no queremos volver a pensar en ello. No existe ninguna repercusión negativa de fallar un pronóstico, sin embargo si aciertas tendrás toda la atención del público, los medios de comunicación a tu alcance, sillones en juntas directivas y estrategias, posibilidad de escribir libros…así que aumentan los pronósticos y aumenta la probabilidad de que por pura casualidad alguien acierta alguna vez.

Rolf Dobelli plantea en su maravilloso libro “Saber pensar” que en el mejor de los casos habría que obligar a estos maravillosos expertos a ingresar en un “Fondo de pronósticos” mil euros cada vez que realizaran uno. Si aciertan se le devolvería la cantidad con sus intereses y si no perderían su remanente destinándolo a una ONG o cualquier fundación benéfica. Posiblemente incrementaría la calidad de la información disponible, que no es poco.

Mas gestión del riesgo y menos predicción, buen trading amigos!

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