¿Qué podemos esperar en el campo económico y bursátil para 2016?

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¿Qué se espera de cara al 2016?

El día de hoy se va a tratar de estimar un posible desarrollo para el próximo año de la renta variable.
Antes de realizar el estudio del comportamiento en 2016 en el mundo bursátil es necesario repasar lo ocurrido durante este año.
Realizando un estudio del comportamiento de los principales indicadores europeos y estadounidenses, nos podemos dar cuenta que la renta variable ha vivido un periodo muy alcista el cual se puede observar fácilmente con los máximos alcanzados en los índices SP500, Dow Jones y Nasdaq, los cuales llevan desde el 2009 marcando máximos ascendentes, hasta el punto en el que se han conseguido marcar máximos históricos en ambos índices bursátiles. Analizando el comportamiento histórico desde la fecha en la que los índices comenzaron a cotizar, los tres índices han tenido una de las fases alcistas más largas. En este sentido los índices estadounidenses llevan generando beneficios por seis años consecutivos representando más de un 150%, Dow Jones, 200% SP500, 300% Nasdaq de revalorización de los índices desde el suelo marcado en la actual tendencia alcista.
Por otra parte, en Europa y Asia, estos movimientos ascendentes no se han sucedido, al menos en el mismo ritmo, causando así una des correlación entre los mercados la cual ha servido para que se enciendan las alarmas de los expertos en el mundo bursátil para predecir una catástrofe en la renta variable fruto del malestar económico mundial.
Sin embargo, personalmente no comparto esta postura catastrófica de la economía. Se puede observar como la presentación de resultados de las compañías norteamericanas están viendo reducidos sus beneficios, sobre todo en los datos presentados en el primer trimestre del año y fruto de estos datos decepcionantes los índices marcaron fuertes correcciones a lo largo del segundo semestre del 2015.
Por otra parte, encontramos el caso del petróleo el cual puede influir significativamente en el desarrollo económico mundial. Este recurso se dice que es el recurso energético más importante en la historia de la humanidad; un recurso natural no renovable que aporta la mayor parte, un 40%, del total de la energía que se consume en el mundo. Siendo los principales consumidores de esta materia prima Estados Unidos y Europa los cuales absorben casi la mitad del consumo petrolífero mundial, pudiendo extraer de esta información que ante la actual tendencia bajista del petróleo se puede estimar que la economía mundial crezca.
Sin embargo, a largo plazo según el informe establecido por Spencer Dale, establece que ya no es un recurso que se agota, es decir, la oferta se está incrementando ante la misma demanda, lo cual provoca que los precios disminuyan, así mismo, se está produciendo un incremento de la importancia de productos sustitutivos del petróleo lo cual hace probable que a medida que pase el tiempo se tenga menos dependencia de esta materia prima además de la mejora de la eficiencia del consumo de los automóviles.
Con esto se concluye que si no llegase a ocurrir ningún tipo de calamidad en los países productores, principalmente en Oriente Medio se estima que el precio durante el próximo año, especialmente en Europa y Norteamérica. No siendo tan positiva para los países exportadores de petróleo como son Latinoamérica y especialmente en Oriente Medio.
Explicó que para los países consumidores de commodities la caída en sus precios es una buena noticia para su economía, ya que pueden redirigir sus ingresos.
En consecuencia, la diferenciación entre países resulta de suma importancia al momento de hacer inversiones.

Situación económica de Estados Unidos

Sin embargo, no todo depende del petróleo, y con ello se puede hacer referencia al crecimiento de Estados Unidos que creció por debajo de las expectativas durante el verano. Creciendo un 2% durante el tercer trimestre del año, siendo inferior al 2.1% esperado. Entre las distintas causas que apuntan los analistas se encuentra la disfunción de suministros de productos en las tiendas, es decir, un descenso del valor de los inventarios y de la balanza comercial. De esta manera la expansión quedo moderada a la mitad teniendo en cuenta que durante el segundo trimestre EE.UU. el cual registró un incremento del 3.9%, antes de las tensiones en los mercados. Sin embargo, el resto de componentes se mantuvieron relativamente estables, con un crecimiento del consumo privado del 3% y un aumento de la inversión empresarial en un 2.6%. Observando cómo se está produciendo un aumento del consumo se puede pensar que la economía continúe en ascenso ya que se está fomentando la creación de empleo lo cual impulsará los ingresos y con ello se estimulará el consumo privado, el cual supone el 70% del PIB estadounidense. Mientras que las inversiones privadas se pueden destacar que las inversiones en infraestructuras cayeron a una tasa anual del 7.2% menor a lo esperado, mientras, que las inversiones privadas en equipos presentaron un fuerte crecimiento del 9.9%.
La cifra del PIB en el primer trimestre de 2015 fue de 3.928.004 millones de euros, con lo que Estados Unidos se sitúa entre las primeras economías del mundo en cuanto a PIB se refiere. En el caso del PIB per cápita trimestral de 12.311€ euros, 2489 euros mayores que el del mismo trimestre del año anterior, que fue de 9.822 euros, reflejando así un incremento en el nivel de vida de sus habitantes en cuanto a ingresos se refiere.
Como reflejo de la mejora económica de Estados Unidos, la Reserva Federal comenzó con el proceso de normalización de la política monetaria, con un simbólico incremento de un 0.25% de los tipos de interés, por ello, la subida de tipos se realizará de forma paulatina para generar estabilidad en la expansión.
Sin embargo, cabe mencionar que Estados Unidos se encuentra fuertemente endeudado de hecho su deuda pública fue de 13.676.961 millones de euros, creció 530.974 millones desde 2013 cuando fue de 13.145.987 millones de euros. De esta forma, esta cifra supone que la deuda en 2014 alcanzó el 104,79% del PIB de Estados Unidos, una subida de 0,01 puntos respecto a 2013, en el que la deuda fue el 104,78% del PIB. Estados Unidos está entre los países con más deuda respecto al PÎB del mundo de hecho si se observan los datos de 2004, se puede observar el fuerte crecimiento de la deuda estadounidense pasando del 65.49% al 104.79% actual.
Con estos datos de endeudamiento del país es necesario que progresivamente se vaya corrigiendo, pudiendo ser esto mediante dos vías bien mediante un aumento del crecimiento del PIB o mediante la reducción del déficit público mediante políticas de austeridad.
Con todos estos datos, se puede esperar que la bolsa estadounidense en 2016, a pesar del complicado momento en la bolsa de valores de Estados Unidos actualmente y la situación de elevado endeudamiento, se esperan que los resultados de las compañías mejoren sustancialmente y con ello el rendimiento de los títulos.

Situación económica de Europa

En Europa, los principales índices se han sostenido alcistas, sobre todo a raíz de que en la segunda mitad del 2012, cuando el BCE comenzase con sus programas de estímulo ocasionando el tramos alcista de una duración de 3 años hasta el momento.
Por otra parte, a nivel económico, la zona euro en el mes de septiembre alcanzo un nivel de actividad económica en máximos de los últimos cuatro años, de hecho la volatilidad global y los problemas que se están viendo los países emergentes aun no están influenciando a la eurozona, este hecho se puede observar fácilmente en el PMI compuesto el cual superó las previsiones al situarse en 54.3, siendo un dato positivo sobre la economía europea, sin embargo, si se está solicitando por parte del FMI que Europa lleve a cabo medidas que estimulen el crecimiento y que de esta manera se pueda dar algo más de certidumbre sobre la evolución global de la economía y que con ello no se lastren los mercados y disminuya su volatilidad de cara a 2016. Las diferencias entre países son, no obstante, muy importantes. De entre los grandes Estados de la eurozona, el PMI repuntó con fuerza en Alemania, en Italia y, sobre todo, en España, mientras que Francia quedó rezagada respecto al resto del bloque y se situó al borde del nivel que marca la frontera entre la expansión y la contracción. Fuera de la eurozona destaca la ralentización del sector servicios en Reino Unido, que se situó en mínimos de dos años y amenaza con hacer descarrilar a la economía que ha liderado el crecimiento europeo en los últimos años. Al analizar el PIB se observa como este avanza con gran dificultad, aunque países como España crecen algo más deprisa sin embargo, el PIB de la zona euro, apenas está creciendo el 0.3% en el tercer trimestre del año, el cual lleva un semestre desacelerándose. Hay ya caídas de PIB en tres países (Grecia y las supuestamente virtuosas Estonia y Finlandia), lo que deja el aumento del PIB de toda la Unión en el 0,4%, en línea con Reino Unido y Estados Unidos.
Teniendo en cuenta el desempleo, en el tercer trimestre del 2015, el desempleo europeo se encuentra entorno al 11% destacando países como España y Grecia, siendo esto una muestra de recuperación frágil, de hecho, a pesar de que la tasa de paro ha disminuido, esta no se hace de forma igualitaria entre los países entre los que podemos destacar con mayores descensos. Bulgaria (que pasó del 11,5 % al 9,4 %) y España, seguidos por Grecia (del 27 % al 25 % entre mayo de 2014 y el mismo mes de 2015), Portugal (del 14,1 % al 12,1 %), Irlanda (del 11,3 % al 9,5 %) y Croacia (del 16,9 % al 15,1 %), mientras que el paro creció en Finlandia (del 8,7 % al 9,7 %), Francia (del 10,3 % al 10,4 %) y Austria (del 5,7 % al 5,8 %) y esto está generando problemas con la deflación de Europa, en la que los precios continúan en descenso y esto da lugar a que se este se haya producido el peor trimestre en materia de inflación desde 2012, siendo el principal motivo de la caída de los precios, la disminución de los precios energéticos concretamente el petróleo. Pero se debe de entender que la inflación negativa no tiene por qué ser mala, siempre y cuando, las rentas se mantengan y con ello se incremente la capacidad adquisitiva de las empresas y los hogares, pero el verdadero problema es la existencia de estos precios negativos de manera general en Europa.
Sin embargo, se espera que los niveles de inflación se sitúen entorno al 2% paulatinamente, teniendo en cuenta el Quantitative Easing europeo, el cual solo ha tenido un efecto de unas décimas sobre los precios hasta este momento, y mediante la recuperación de Estados Unidos. De hecho, el BCE ya anunció en septiembre que está dispuesto para ampliar el tamaño o la duración del programa de compra de activos, de 60.000 millones mensuales hasta septiembre de 2016. La inflación subyacente (sin los elemento más volátiles) lleva meses rondando el 1%, lo que sugiere que el Quantitative Easing europeo, que opera desde marzo, apenas ha tenido un efecto de unas décimas de punto sobre los precios.
Europa necesita otra cosa: un mix diferente de política económica. La política monetaria no puede tirar más de la economía europea. Y la política fiscal sigue siendo incapaz de aportar estímulos: Berlín y Bruselas aceptan el final de la austeridad, pero recelan del llamamiento de los organismos internacionales a la necesidad de activar políticas expansivas donde se pueda. Es decir, en Alemania. La economía alemana cerró el trimestre –marcado por el escándalo Volkswagen—con un magro avance, del 0,3%, un ritmo que es justo la mitad del registrado hace un año. Francia crece ese mismo 0,3%, e Italia incluso menos, el 0,2%.
Por lo tanto, en el caso europeo es importante que se lleven a cabo medidas para estimular el consumo y la creación de puestos de trabajo, con el fin de luchar con el bajo crecimiento y luchar contra la deflación. Sin embargo, teniendo en cuenta la disminución de los precios de la energía, los cuales se esperan que se estabilicen a lo largo del próximo año, así como la recuperación norteamericana, se puede prever que durante el 2016 la economía continúe creciendo y con ello los rendimientos obtenidos por las empresas cotizadas.

Situación económica de México

Otro país destacado sería México, en este caso de Latinoamérica.
En primer lugar nos vamos a centrar en el indicador económico por excelencia, el PIB. La tendencia del PIB desde el 2006 a 2012, cabe mencionar que hasta el año 2006 México estaba experimentando un fuerte desarrollo de su economía con un promedio de un 3.43%. Sin embargo, ya en 2007 experimentó una desaceleración la cual se agudizo hasta llegar en el año 2009 a un periodo de recesión del cual se recuperaría con un crecimiento del 5.10% en el año 2010. Tras esta recuperación México se ha visto sometido a un nuevo periodo de recesión del cual aún no se dan muestras de superar y las previsiones más favorables indican que esta situación no va a cambiar al corto y medio plazo.
En cuanto a la inflación históricamente ha sido un grave problema para el país donde se puede apreciar como la evolución histórica del IPC anual desde el año 1980 y se puede observar el fuerte crecimiento que tuvo en los años 80 a partir de entonces esta se fue reduciendo paulatinamente hasta que a mediados que a inicios del siglo XXI esta se puede considerar estable. De hecho se observa como en los últimos años esta aun ha mostrado una senda bajista situándose en la actualidad en el 4.02% en 2014.
Esta reducción de la inflación ha sido gracias a la política del banco de México la cual estuvo orientada a mantener unos niveles de inflación similares a sus socios comerciales. Sin embargo, sostener este sistema de reducción del IPC puede ser que no se pueda prolongar sin que se produzcan reformas estructurales en el país, sobre todo por las estructuras del mercado. De esta forma sosteniendo una inflación del 3% se puede llegar a ralentizar el crecimiento del país.
También es un dato positivo ante la posibilidad de que se empiecen a tomar políticas económicas expansivas, las cuales contribuyan a mejorar la actual coyuntura económica que vive el país. Estas posibles políticas expansivas harán que aumente la inflación pero dado que esta puede sufrir un aumento en su tasa, sin que afecte negativamente debido a las bajas tasas que se están dando actualmente, y así llegar a nivel óptimo de inflación, entre el 2 y el 3%.
Uno de los principales problemas a los que se enfrenta México es el del desempleo, lo cual tiene un efecto negativo sobresaliente, sobre el déficit público, sobre el consumo y sobre la producción del país. Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), que elabora INEGI, estima que la población activa representa el 60% de la población en edad de trabajar (mayores a 15 años). Sin embargo, este indicador subestima notoriamente el desempleo real, lo que hace que sea poco representativo y no utilizable a efectos de comparaciones internacionales. A pesar de la fuerte recuperación tras la recesión de 2009 el desempleo no se ha conseguido mejorar situándose actualmente en el 4.7%, todo ello a pesar de que la economía está creciendo por encima del 2%. Esta variable ha venido marcando una tendencia descendente desde agosto de 2013, ayudada por la recuperación de la actividad económica. Para 2015, se pronostica una tasa promedio del 4,7%. Entre los aspectos que destaca Ernesto Peralta en su investigación destaca el paso de una etapa de promoción económica interna del país a otra de un lento crecimiento económico y desempleo el cual genera la aparición de mayor informalidad y un futuro conflictivo.
Por otra parte, la caída en los precios internacionales del petróleo puede restar atractivo a México en términos de inversión, ya que el energético aún es una fuente importante de ingresos públicos para el país. Aunque el petróleo representa solo 5% del Producto Interno Bruto (PIB) de México, a diferencia de otros países altamente dependientes de materias primas como Venezuela, Argentina o Chile, aún aporta 20% de los ingresos del sector público.

Situación económica de Asia

En Asia como representantes del continente destacamos a India, China y Japón.
En India durante el año 2014 el producto interior bruto de India en 2014 ha crecido un 7,3% respecto al año anterior. Se trata de una tasa 4 décimas mayor que la de 2013, que fue del 6,9%. En 2014 la cifra del PIB fue de 1.543.273 M. €, con lo que India es la 9ª economía en el ranking de los 196 países de los que publicamos el PIB. El valor absoluto del PIB en India creció 131.423 M. € respecto a 2013. Además el PIB Per cápita de India en 2014 fue de 1.218€, 97€ mayor que el de 2013, que fue de 1.121€. Para ver la evolución del PIB per cápita resulta interesante mirar unos años atrás y comparar estos datos con los del año 2004 cuando el PIB per cápita en India era de 529.
A lo largo de 2015, el crecimiento del país es del 7.2% y se estima que para el año siguiente se incrementará hasta el 7.5%. Los anuncios de nuevos proyectos de inversiones, la adopción de un sistema de meta inflacionaria y el avance del sector energía ponen a India por encima de China, todo ello influenciado por la caída de las importaciones de oro y los menores precios del petróleo.
En cuanto a su deuda pública está se está viendo incrementada en 2014 fue de 1.019.690 millones de euros, creció 90.510 millones desde 2013 cuando fue de 929.180 millones de euros, está entre los países con más deuda del mundo.
Esta cifra supone que la deuda en 2014 alcanzó el 66,07% del PIB de India, una subida de 0,26 puntos respecto a 2013, en el que la deuda fue el 65,81% del PIB.
Si miramos las tablas podemos ver la evolución de la deuda pública en India. Esta ha crecido desde 2004 en términos de deuda global, cuando fue de 483.391 millones de euros, aunque ha disminuido en porcentaje del PIB, que aquel año fue de 83,29% del PIB.

En cuanto a Japón, el producto interior bruto durante el año pasado cayó un 0.1% respecto al año anterior, sufriendo un decrecimiento la economía nipona situando su PIB en 3.462.663 M. €. de hecho la economía japonesa cayó 227.355 M.€ respecto a 2013.
Con respecto al PIB Per cápita de Japón en 2014 fue de 27.252€, 1.725€ menor que en 2013, cuando fue de 28.977€. Para ver la evolución del PIB per cápita resulta interesante mirar unos años atrás y comparar estos datos con los del año 2004 cuando el PIB per cápita en Japón era de 29.300.
Al igual que en el caso de Europa y Estados Unidos, Japón es un país sobre endeudado, sin embargo, es el país más endeudado con una deuda que representa el 236.65% del PIB, lo cual es un factor de riesgo para la economía y en consecuencia la bolsa japonesa. No obstante, el país está realizando esfuerzos para tratar de reducir su deuda, de hecho en 2013 la deuda pública en Japón fue de 8.985.827 millones de euros disminuyó 1.980.295 millones desde 2012 cuando fue de 10.966.122 millones de euros.
De hecho si observamos la evolución histórica, Japón ha incrementado enormemente su deuda desde el año 2003 el cual representaba un 169.57% del PIB.
Con respecto a la partida presupuestaría que al inicio del año Japón llevo a cabo a principios del 2015, esta partida contaba con 22108 millones de euros, con el objetivo de financiar el conjunto de medidas de estímulo que propuso en el año 2014 para reactivar la economía la cual se ha ralentizado ante una caída de la demanda provocado por la subida del impuesto sobre el consumo en abril de 2014.
También este conjunto de medidas tiene como objetivo un incremento de las subvenciones de las pymes y los hogares con el que se pretende reducir el efecto de la devaluación del yen y que puedan continuar con las importaciones de productos del exterior.
Un dato positivo es que el índice de desempleo en Japón se vio disminuido en este mes de diciembre hasta alcanzar el 3.4% y que con ello supone un retroceso interanual del 6.7%. Sin embargo, se aprecia una debilidad en el consumo doméstico el cual se redujo en un 2.1% interanual y teniendo en cuenta que el consumo representa el 60% del PIB es un factor a tener en cuenta para que las medidas que tome el gobierno se fomente el consumo privado y así se pueda llevar a cabo una recuperación de la economía y que finalmente esto se pueda ver en los resultados de las compañías.
Por otra parte, las previsiones de crecimiento de la inflación se estima al 1%, lejos de la inflación interanual estable del 2% para cerrar el ciclo deflacionista el cual continua desde hace dos décadas. Esta ralentización del IPC refleja la presión a la baja que ha ejercido sobre los precios el abaratamiento del barril de petróleo, según los analistas nipones.

China se está enfrentando a una desaceleración económica que causa inquietud a nivel mundial, sobre todo se puede observar en el comportamiento de las bolsas estadounidenses y europeas ya que China actualmente es la segunda economía más grande del planeta y esto causa preocupación por su posible efecto en los mercados internacionales. De hecho desde el pasado “lunes negro” en el cual el mercado chino cayó un 8.5% en una sola sesión. Estas caídas agudizaron una caída en el precio del petróleo, al igual que la mayoría de las materias primas que presentaron diminuciones considerables al igual que los principales índices bursátiles, con esto se puede prever un efecto dominó en la economía mundial que puede ocasionar que las bolsas caigan a lo largo de 2016 si China no estabiliza o incrementa su crecimiento.
La devaluación del Yuan por el Banco Popular Chino, la bajada de los tipos de interés, la flexibilización de las reglas para los fondos de pensiones y la seguridad social para que puedan invertir mayor capital, son medidas llevadas a cabo por el gobierno con la intención de frenar los datos bajistas del país y fomentar el crecimiento, los cuales se tomaron por el resto de los países como un síntoma de debilidad económica del país.
Estas medidas son tomadas por el gobierno para intervenir en la economía si lo estima necesario, el principal indicador para llevar a cabo estas medidas es el empleo ya que es esencial para el contrato social con su población y la paz social en el país asiático llevando a cabo la estimulación de la economía a partir de la inversión en infraestructura.
Ante esta situación es necesario considerar posibles cisnes negros como la existencia de las acciones que se usaron como garantías de préstamos hipotecarios, en la que si el porcentaje es elevado, se podría llegar a producir una crisis financiera similar a la sufrida por EEUU por las subprime que llevaron a producir una crisis mundial, la más grandes desde la crisis de 1929. Por otra parte, se puede ver como el plan de estímulo desarrollado en China conllevo que el nivel de deuda se haya incrementado y que además casi la mitad de esta deuda esté vinculada con el sector inmobiliario.
Sin embargo, a lo largo de los años, el producto interior bruto de China en 2014 ha crecido un 7,3% respecto a 2013. Se trata de una tasa 4 décimas menor que la de dicho año, cuando fue del 7,7%. Pero actualmente se encuentra entorno al 6.9%, produciendo así una desaceleración de la economía.
La deuda pública en China en 2014 fue de 3.205.885 millones de euros, creció 389.045 millones desde 2013 cuando fue de 2.816.840 millones de euros, está entre los países con más deuda del mundo.
Esta cifra supone que la deuda en 2014 alcanzó el 41,14% del PIB de China, una subida de 1,72 puntos respecto a 2013, en el que la deuda fue el 39,42% del PIB.
Si miramos las tablas podemos ver la evolución de la deuda pública en China. Esta ha crecido desde 2004 en términos de deuda global, cuando fue de 549.968 millones de euros y también en porcentaje del PIB, que fue del 35,22%.
Según el último dato publicado, la deuda per cápita en China en 2014, fue de 2.344 euros por habitante . En 2013 fue de 2.070 euros, así pues se ha producido un incremento de la deuda por habitante de 274 euros.
Es interesante mirar atrás para ver que en 2004 la deuda por persona era de 423 euros.
En esta página puedes ver la evolución de la Deuda en China. Puedes ver el listado completo de los países de los que publicamos la deuda PIB clicando en Deuda Pública y ver toda la información económica de China en Economía de China.

En general, se espera que ante la situación actual, siempre que no ocurran circunstancias especialmente adversas se espera que el mercado de renta variable aumente por la mejora económica de Estados Unidos y la disminución del precio de la energía, los cuales impulsarán a Europa. Por el contrario, la subida de tipos de interés y la disminución del precio del petróleo, hace probable una desaceleración de las economías de los países exportadores.
Por otra parte, es importante que China vuelva a impulsar su crecimiento y que este no se estanque o incluso entre en recesión ya que esto contagiaría a las demás economías.
En resumen los principales problemas que se enfrenta bolsa europea y sobretodo estadounidense el próximo año es:

  • Recesión china
  • Estancamiento de Europa
  • Subida drástica del precio del petróleo, el cual es poco probable

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