Futuros de índices bolsa

¿Qué son los futuros en bolsa?

Un contrato de futuro es un acuerdo entre dos inversores por el que se comprometen a comprar y vender un valor, conocido como activo subyacente, en una fecha futura (fecha de vencimiento). En un tipo de derivado financiero en el que no sólo se especula con materias primas sino también con índices bursátiles (como el Ibex 35), tipos de interés, acciones…
Como en todo contrato surgen obligaciones para ambas partes, el comprador tiene la obligación de comprar el activo cuando llegue la fecha de vencimiento y el vendedor debe entregarlo en la fecha acordada. El precio y la fecha de vencimiento deben fijarse en el momento del contrato.

Sin embargo, no es necesario esperar a la fecha de vencimiento para liquidar el contrato, puede realizarse antes al precio de cotización que exista de dicho futuro. También existe la posibilidad de aplazar la compra mediante una operación conocida como roll-over que consiste en traspasar la posición al siguiente vencimiento.

El precio del futuro se determina a partir del precio actual, pero trasladado a la fecha de vencimiento del contrato, teniendo en cuenta una serie de factores entre los que destacan los intereses.

Los contratos están organizados por la cámara de compensación (Clearing House) en España es BME Clearing. Otras cámaras de compensación son ICE Clearing, Eurex Clearing, Euro CCP o CME Clearing Europe.

La cámara de compensación no se posiciona en el mercado es neutral puesto que se encarga de garantizar la contrapartida entre compradores y vendedores. Esta exige las mismas garantías a todos los agentes y verifica que todos pueden hacer frente a sus respectivos pagos para así evitar el impago de una de las partes. En el caso de que las garantías aportadas no sean suficientes para hacer frente a las pérdidas la Cámara de Compensación fija un nivel a partir del cual se requerirá al inversor que aporte nuevas garantías. Además, liquida diariamente las pérdidas/ganancias resultantes.

Aunque los intermediarios financieros sí que pueden exigir unas garantías adicionales para realizar la liquidación diaria sin tener que recurrir a la cámara de compensación, que quedaría reservada a casos excepcionales.

La existencia de la cámara de compensación se justifica debido al efecto apalancamiento, expresado por la relación entre el valor nominal del contrato y el nivel de garantías exigido. De este modo, las variaciones fuertes del precio provocan cambios en la cuenta de futuros.

Características de los contratos de futuros

Los contratos de futuros tienen una serie de características que los diferencian del resto de instrumentos derivados:

  • Número de acciones por contrato: Se aplica sólo a los futuros sobre acciones. Es el número de acciones que representa cada contrato.
  • Multiplicador: Sólo aplicable a los futuros sobre índices. Es un número fijo establecido de forma arbitraria por el mercado para implantar el nominal de cada contrato. En el caso del IBEX 35 el multiplicador es 10 Euros.
  • Importe nominal del contrato: Es el importe económico que representa cada contrato de futuro. En los futuros sobre acciones el nominal se calcula multiplicando la cotización del futuro por 100 (cada contrato representa 100 acciones. Para los futuros sobre índices se halla multiplicando la cotización del futuro por el multiplicador.
  • Forma de liquidación: Es la forma en que se liquidan los contratos de futuros que permanezcan abiertos al finalizar la sesión de contratación de la fecha de vencimiento.
  • Fecha de vencimiento: Es la fecha en la que el contrato de futuro deja de existir al finalizar la sesión diaria de contratación. Terminada dicha sesión los contratos de futuro que sigan abiertos son liquidados, ya sea por entrega o por diferencias.
  • Último día de negociación: Es la fecha límite en la que los futuros pueden negociarse (comprarse y venderse).
    Liquidación diaria de pérdidas y ganancias: Cada día se ingresan o se cobran en la cuenta del cliente las pérdidas o ganancias que se hayan producido durante la sesión, esta es una de las funciones de la cámara de compensación.
  • Duración de las órdenes: Queda limitada a la sesión en que se introducen, cuando finaliza, son eliminadas todas las órdenes que no han llegado a ejecutarse.

Características de los instrumentos derivados

Como se ha explicado con anterioridad, los contratos de futuros son una tipología de instrumentos derivados. A continuación, se explicará en qué son los instrumentos derivados y las características generales de los mismos.

Los instrumentos derivados son instrumentos financieros cuyo valor se basa en el precio de otro activo, conocido como el activo subyacente. Este activo subyacente puede ser muy variado, una acción, una divisa, materias primas, índices bursátiles…

A pesar de las distintas categorías, poseen una serie de características comunes:

  • Los cambios en precio del activo subyacente afectan a su valor.
  • Serán liquidados en una fecha futura.
  • Se ven afectados por el efecto apalancamiento.
  • Pueden cotizarse en mercados organizados o en los mercados Over The Counter (OTC).

Si se negocian en un mercado organizado se distinguen por:

      • La estandarización de los elementos de los contratos.
      • No hay que esperar a la fecha de vencimiento para comprar o vender el contrato, puede hacer en cualquier momento de la sesión.
      • La negociación tiene que hacerse a través de un intermediario autorizado que sea miembro del mercado MEFF.
      • Hay que realizar un depósito de garantías para asegurar el cumplimiento de las obligaciones de pago.

Cómo se determina el precio de un futuro

Los futuros financieros en España se encuentran regulados por el Real Decreto 1282/2010, de 15 de octubre y se negocian en el Mercado Oficial de Opciones y Futuros Financieros de España (MEFF) bajo la supervisión de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Las tres operaciones con futuros más importantes son:

      • Operaciones de cobertura: cuando lo que se pretende es eliminar o reducir, el riesgo de fluctuación del precio del activo subyacente. Se usa en los mercados bajistas para proteger el precio de las acciones de la caída.
      • Operaciones especulativas: comprar futuros cuando el mercado está alcista y vender cuando está bajista. El objetivo es obtener una plusvalía muy a corto plazo. Estas operaciones se suelen realizar mucho con los contratos de futuro del índice Eurostoxx 50.
      • Operaciones de arbitraje: Consiste en comprar en el mercado donde cotiza más barato y vender en el que cotiza más caro.

Para determinar el precio de un futuro se emplea la siguiente fórmula:

Precio del futuro= Precio de cotización*[1+(r*t/360)-D*[1+(r´*t´/360)]
Donde:

      • r: es el tipo de interés de mercado para t días (hasta el vencimiento del contrato)
      • t: son los días desde hoy hasta el vencimiento del contrato
      • D: Dividendo a percibir
      • r’: tipo de interés de mercado para t’ días
      • t’: días que hay entre la fecha de reparto del dividendo y el día de vencimiento del contrato

El tipo de interés elegido es al mismo plazo que el vencimiento, (3 meses). Suponiendo que valoramos el primer día de negociación del futuro.

Otro concepto a destacar es el coste neto de financiación, que es la diferencia existente entre el precio de la acción dentro de tres meses y su precio hoy.

Cómo operar con futuros y derivados

En España los contratos de futuros se negocian en MEFF (Mercado Oficial de Opciones y Futuros Financieros). En un nivel más internacional, en Europa el mayor mercado de futuros financieros es EUREX con sede en Frankfurt. Los Contratos de futuros más negociados en EUREX son los del Euro Stoxx 50 y los del DAX 30.

La bolsa de Chicago, La Chicago Board of Trade (CBOT), es la más importante del mercado de futuros en la actualidad. Es en este mercado donde se negocia el popular VIX (Volatility Index). Dentro de CME Group se destaca por la gran variedad de futuros sobre materias primas la Chicago Mercantile Exchange (CME).

Además, dentro del mercado de derivados actúan varios operadores de mercado:

Especulador: Asume un riesgo a cambio de obtener una recompensa. El especulador dota de liquidez a los mercados.

Coberturista: Usa los derivados para limitar sus pérdidas. La operación más conocida es la compra de PUT, se paga una prima, un seguro, a cambio de que alguien compre las acciones si estas caen por debajo del precio de la PUT.

Creador de mercado: Vende acciones más caras y compra las más baratas cubriéndose con los futuros, es lo que se conoce como operación DELTA neutra, la ganancia no se produce con la dirección que tome el valor, sino con las horquillas de los precios.

Arbitrajistas: Cuando un futuro está sobrevalorado, entonces venden y automáticamente compra las acciones para cubrir su posición, cuando la horquilla entre el futuro y la acción se cierra el arbitrajista realiza la operación contraria, esta operación le permite obtener un pequeño beneficio con riesgo nulo.

Centrándonos en la propia operación, el primer paso para poder negociar en el mercado de futuros es abrir una cuenta en alguno de los miembros de mercado o contactar con algún bróker que tenga acceso al miembro de mercado. Además, hay que tener en cuenta una serie de aspectos:

      • La fecha de vencimiento a la que se quiere negociar.
      • El beneficio o pérdida potencial que podemos sufrir, por lo que por cada contrato que compremos nuestro beneficio o pérdida será el movimiento en puntos que tenga el índice menos las comisiones que nos cobre el bróker por abrir y cerrar la operación.
      • Las características de la orden que vamos introducir (tipo, cantidad de contratos, precios objetivo o límites).
      • El cierre de la operación, se deben buscar las posiciones abiertas y cerrarlas.

Las operaciones más sencillas que se realizan son la compra de futuros cuando se cree que su valor va a subir se compra para después vender, a esta operación se le denomina “estar de largo”. Al caso contrario vendes, porque piensas que va a bajar su precio, para después comprar se le conoce como “estar de corto”.

Ejemplo de comprar un Futuro del Ibex 35

A continuación, se va a poner un ejemplo práctico. Se quieren negociar contratos de futuros del Ibex 35, este sería el activo subyacente, y el precio del futuro se negociaría a un precio muy parecido, que no igual (ya se ha visto que depende de otros factores como los intereses), al precio de cotización de dicho índice.

En el caso del Ibex35 cada punto del índice equivale a 10 euros, vamos a contratar hoy, pero la fecha de vencimiento es dentro de un mes. Si la cotización del Ibex 35 empieza a subir se podrían vender las acciones para ganar dinero, por lo tanto, se liquidaría el contrato antes de la fecha de vencimiento. Si ocurre lo contrario, su cotización baja, si los vendiera perdería dinero por lo que esperaríamos a la fecha de vencimiento e incluso renovarlo.